Seminario CeTyS: Derecho a la imagen y violencia de género en ambientes digitales

Seminario del CeTyS
Noviembre 2017

El viernes 3 de noviembre de 2017 se realizó en la Universidad de San Andrés un seminario sobre “El derecho a la imagen en Internet y la violencia de género en ambientes digitales” organizado por el CeTyS, Centro de Tecnología y Sociedad.

La apertura estuvo a cargo de Pablo A. Palazzi, Director del CETYS, quien dio inicio a los distintos paneles. El primero trató los comentarios a casos recientes de “Revenge porn” o pornovenganza de la mano de Dario Veltani, Gustavo Tanus y Marina Demtschenko. El panel tuvo la particularidad de contar con la presencia de víctimas de este fenómeno quienes relataron sus propias experiencias. La primera oradora fue Marina Demtschenko, abogada y fundadora de la organización Activismo Feminista Digital quien abordó el tema de la violencia de género virtual. Contó su propia historia con una ex pareja donde sufrió acoso virtual. Afirmó que el 95% de las veces el agresor es hombre y expresó que la situación vivida la llevó a que en 2017, luego de un período de aislamiento por cómo había sido afectada por los hechos, presentara un proyecto de ley. Destacó dos formas de encarar el fenómeno: por un lado, la difusión no consentida de material íntimo y, por otro lado, la figura de hostigamiento (como una contravención). También destacó la diferencia entre violencia doméstica y la de género, refiriéndose la primera al caso de la violencia en el círculo íntimo y la segunda en términos más amplios a la violencia general que en su caso es por ser mujer. 

El segundo orador fue el abogado Gustavo Tanus, que habló de la acción preventiva de daño e hizo referencia a un caso en el que tuvo que defender a una mujer que mantenía una relación a distancia con el agresor. La víctima vivía en Brasil y su ex pareja en Buenos Aires. Éste la amenazaba con publicar un material íntimo de ella. Tanus mencionó que recurrió al código civil comercial específicamente a los artículos 52 y 53 que se refieren al derecho de imagen. El caso se pudo resolver antes de tiempo. 

Por último, Dario Veltani, abogado especialista en tecnología, comentó un caso acompañado de la víctima, Melina proveniente de la ciudad de Trenque lauquen, quien compartió su experiencia con todos los presentes. En su caso, se trataba de un video íntimo que su ex pareja tenía en su poder y a través del cual la extorsionaba pidiéndole dinero a cambio de no publicarlo. La victima accedió a entregarle la suma de dinero requerida y, a pesar de eso, el video se publicó. A lo largo de la exposición, Veltani resaltó la importancia de asegurar las pruebas antes de eliminarlas para luego poder dar prueba ante la justicia ya que si se borra el contenido, no quedan pruebas incriminatorias. En este suceso, como se trataba de un video, se aseguró la prueba y se comprobó que estaba publicada en varios sitios online. Las figuras a través de las que se abordó el caso fueron el derecho de propiedad intelectual, la extorsión y el chantaje.

El segundo panel contó con la presencia de Daniela Dupuy, Gustavo Dalma y Horacio Azzolin, quienes se enfocaron en el rol de jueces y fiscales en torno a la temática. Comenzó la sesión con Daniela Dupuy, fiscal especializada en Cibercrimen de la Unidad Fiscal Especializada (UFECI) quien mencionó que el 85% de los casos que habitualmente recibe son de ciberacoso y que en Grooming el 50% son niños varones y el otro 50% mujeres. Gustavo Dalma, fiscal de Córdoba relató un caso de extorsión donde el agresor chantajeaba a una gran cantidad de mujeres pidiéndole imágenes íntimas a cambio de que él no publicara las imágenes que ya mantenía en su poder. Los hechos relatados habían ocurrido en 2009. Recién en 2016 se pudo lograr detener al culpable y a partir de eso, se detectaron 47 víctimas más sobre el mismo hecho.  

Asimismo, Horacio Azzolin, Titular de la Unidad Fiscal Especializada en Ciber-delincuencia (UFECI), explicó cómo es la dinámica de la difusión de imágenes íntimas tomadas con o sin consentimiento. Según expresó, en este tipo de casos suele pasar que hay personas que acceden a dispositivos o a foros o mismo a las redes sociales para robar imágenes y luego hacerlas públicas de la manera que desean. Es decir, dichas imágenes son obtenidas ilegalmente y utilizan este tipo de mecanismos para chantajear a personas inocentes. Por otro lado, afirmó que en la mayoría de los casos los autores son identificables pero las normas no son lo suficientemente claras para tomar las medidas correspondientes. En consonancia con el panel anterior, hubo acuerdo respecto a que el eje no está en la producción de videos íntimos - en virtud de cualquier manifestación de la libertad de expresión - sino en la publicación del material sin el total consentimiento de las partes involucradas. Para finalizar y tomar conciencia sobre la problemática, concluyó diciendo que “la ciberseguridad es compartida”.

Por otro lado, el tercer y cuarto panel dieron curso a la jornada de manera conjunta. Se abordó la captación y publicación no autorizada de la imagen y el derecho a la privacidad y protección de datos personales de la mano de Eduardo Cimato, Maria Julia Giorgelli y Eduardo Peduto. En este espacio mencionaron que la imagen es un dato personal y que todas las personas tienen el derecho a reclamar en caso de uso indebido de la misma. El cuarto panel dedicó su tiempo a rol de los intermediarios de Internet y al problema de la libertad de expresión en Internet de la mano de Silvana Rivero, integrante del CeTyS (Universidad de San Andrés) y Santiago Gini, Gerente Legal de OLX para toda América Latina y también integrante del centro.  A raíz de estos temas, mencionaron que el rol de los intermediarios es activo, y que el daño se materializa en la vida real, no en la digital.

El quinto y último panel trató el debate legislativo, donde se mencionó el convenio de Budapest y la ley de Grooming a cargo de Pablo Palazzi, Director del CeTyS y Karina Banfi, Diputada de la Nación.

Al cierre de la charla, luego de varias horas de exposiciones y casos prácticos, es posible decir que hubo espacio para la reflexión, la toma de consciencia y fundamentalmente interés por compartir experiencias para colocar sobre la mesa grandes problemáticas actuales vinculadas a la cuestión de género en Internet.